Desde tempranas horas del sábado es incesante la llegada de colectivos, transporte alternativo y vehículos particulares a la localidad de Tumbaya para sumarse a uno de los eventos religiosos mas importantes que tiene la provincia, la Peregrinación al Santuario de Punta Corral. El tradicional y multitudinario evento religioso se suspendió a causa de la pandemia en 2020 y 2021, por lo que en este 2022 las expectativas y la ganas de la gente de volver a peregrinar para venerar a la “MAMITA DEL CERRO” son muy grandes.

(Tumbaya- Virgen de Punta Corral)
En ese sentido, las autoridades que tienen a su cargo el operativo de seguridad anticiparon que 150 mil personas participarán del evento. Desde mediados de la semana pasada es incesante la llegada de fieles provenientes de distintos puntos de la provincia. La bajada de la Virgen de Copacabana de Punta Corral hacia la Iglesia de Tumbaya será esta domingo 10 donde será recibida por una multitud ansiosa de verla después de dos años de pandemia de coronavirus.

(Peregrinos ascienden al Santuario de Punta Corral)
El operativo integral abarca las zonas de Tumbaya, Maimará y Tunalito y del mismo participan personal de la Dirección de Emergencias, Seguridad Vial, SAME, Ejército Argentino, Incendios Forestales, Desarrollo Humano, Recursos Hídricos, áreas operativas y de logística de la Policía de Jujuy.
Más de 1.300 efectivos forman parte de este operativo y se encuentran distribuidos en distintos puntos y en los caminos por donde se realiza la peregrinación.
Hoy recordamos la historia de esta celebración religiosa, su historia y como la fe y devoción por la Virgen moviliza multitudes hacia el Santuario de Punta Corral.
La historia relata que en el año 1835, en los pastizales del Abra de Estancia Vieja, se encontraba Pablo Méndez y se le apareció una señora de una blanca cabellera reluciente. Antes que la aparición se diluyera, le recomendaba que al otro día volviera a buscarla.
Al contar lo sucedido, algunos se rieron, otros decían que había sido un sueño, pero Roque Jacinto Torres le aconsejó que volviera al día siguiente y así lo hizo, la Señora no apareció, pero encontró una piedrita blanca, extraña y pequeña, que le recordaba la forma de la Virgen de Copacabana.
Méndez regresa llevando consigo la pétrea figura y pronto la noticia recorre distancias y muchos campesinos llegaron a Punta Corral para orar ante la “piedra”.
Una vez en la iglesia de Tumbaya, la piedra desaparece y Méndez vuelve a buscarla donde la había encontrado. La Virgen, sin dudas, mostraba su deseo de permanecer en los ásperos pedregales del Abra de Punta Corral.
Para acogerla dignamente, levantaron un pequeño oratorio donde se la venera por años. Desde ese día las peregrinaciones a los pies del Abra de Punta Corral no pararon, las formas de devoción son múltiples, entre ellas están las siempre fieles bandas de Sikuris que entonan canciones y acompañan el camino hacia la virgen con música a manera de agradecimiento.
En esta fecha miles de promesantes ascienden hacia Punta Corral acompañados por las tradicionales bandas de sikuris, provenientes de distintos barrios de la Capital y del interior de la provincia, que ejecutan sus instrumentos en ofrenda a la Virgen.
