El pasado 25 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Presupuesto 2023 -que todavía debe ser discutido en el Senado de la Nación- que establece un gasto total de casi 29 billones de pesos, entre ellos se encuentran las partidas que serán destinadas a las universidades en 2023.
“El año pasado no hubo presupuesto, se recondujo el presupuesto anterior para este 2022, y por decisión del ministro Perzcyk, se definió que las universidades no vayan para atrás en cuanto a financiamiento”, explicó el rector de la Universidad Nacional de Jujuy, Ing. Mario Bonillo.
Sin embargo, “el Gobierno nacional comenzó a transferir los montos con la actualización que preveía ese presupuesto que no se aprobó, y la última actualización de dio por decreto en septiembre”.
De este modo, el nuevo presupuesto, implica la actualización según la inflación, de las partidas actualizadas.
En este sentido el ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, aseguró días atrás, que el proyecto de Presupuesto para el 2023 “garantiza una expansión de la inversión en educación”, y precisó que “pasamos de “900 mil millones a 1 billón 540 mil millones de pesos”.
De este monto, según afirmó, el 50 % se destina a las universidades, y significa incrementos del 90% para gastos de funcionamiento de las universidades nacionales.
Además, había puntualizado que el proyecto contempla “la garantía de readecuar partidas presupuestarias para alcanzar el 1,33% del Producto Bruto Interno”.
“La vocación de este Gobierno es financiar a las universidades y la investigación”, señaló el rector, ya que las universidades públicas “tienen mucho para dar”, pero necesitan un presupuesto acorde.
“Contar con un financiamiento acorde cambia las expectativas hacia adelante, y permite poder generar desarrollo tecnológico e investigación de punta para que el pais se pueda desarrollar”.
Por su parte, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) también resaltó que el proyecto de ley de Presupuesto contempla una inversión de más de $ 770.000 millones en obras de infraestructura universitaria, y “aumentos del 90% en las partidas para el desarrollo de los programas de extensión y de ciencia y técnica que implementan las universidades”.
“Es prioridad no solo la formación de recursos humanos, sino también fortalecer la investigación y el desarrollo tecnológico para dar respuesta a la matriz productiva que propone el Gobierno nacional”, con, por ejemplo, “el desarrollo de carreras en informática que es la tercer actividad que más dólares ingresa al país”, explicó Bonillo.
Así, las partidas destinadas, permitirán avanzar con nuevas propuestas y actividades, y sostener la gran expansión que tuvo la UNJu en los últimos años.
“La decisión política en nuestra universidad es fortalecer y consolidar los espacios que se fueron creando, avanzar con infraestructura, con carrera docente, con la escuela de Educación Profesional. Hay muchos desafíos y se debe tener una mirada integral”, afirmó.
Por último, destacó la necesidad de poder orientar a todos los equipos de trabajo de la UNJu de modo que sus proyectos “tengan una mirada con mayor pertinencia local, conectado con la realidad”, para que el desarrollo y “aprovechamiento de nuestros recursos se haga en un marco de valor agregado, que permita una mayor generación de trabajo y desarrollo en Jujuy”.

