Se lanzó el Nodo Agroecológico Territorial en Jujuy, de la mano de la Facultad de Ciencias Agrarias, la Universidad Nacional de Jujuy y decenas de instituciones, organismos y asociaciones y cooperativas de productores, del país y de la provincia.
En el acto de inauguración de esta segunda iniciativa en el país, estuvieron presentes el rector de la Universidad Nacional de Jujuy, Ing. Mario Bonillo, la decana de la Facultad de Ciencias Agrarias, Dra. Noemí Bejarano, representantes del INTA nacional y de distintas localidades del país, representantes de la Sociedad Argentina de Agroecología, del Programa Nacional de Cambio Rural, del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, del la Intendencia del Parque Nacional Calilegua, de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, de la Red de Cambio Climático, de la Red Nacional de Municipios y Comunidades que fomentan la Agroecología, de la Secretaría de Desarrollo Productivo de la provincia y de la Dirección Nacional de Agroecología.
“La agroecología es una ciencia multidisciplinar y transdisciplinar que ha crecido rápidamente en nuestra facultad, y eso facilitó que los grupos de investigadores crezcan y se constituyan en referentes”, dijo en la oportunidad la decana Noemí Bejarano.
El rector Mario Bonillo sostuvo, por su parte, que la agroecología “viene a trastocar la lógica belicista de la producción en su formato intensivo actual, que implica ganadores y perdedores”.
“Lo que vemos en estos nodos, y en esta amplia mesa, habla de la diversidad de propuestas y del diálogo”, dijo y agregó que es importante trabajar “no solo hacia adentro de la universidad sino también hacia afuera”.
“No tenemos ni el pasado ni el futuro, tenemos que trabajar el presente”.
Además, el director nacional de Agroecología, Eduardo Cerdá destacó la necesidad de “comenzar a trabajar, ponernos de acuerdo, y encontrar el camino”.
“Tenemos suelos pero están con poca vida y hay que recuperarlos, tenemos una forma de producir muy intensa. Estamos importando muchos agroquímicos que se llevan, además, muchas divisas. Son sustancias químicas que tienen efectos muy graves en el ambiente y en todos los seres que conformamos la casa común”.
Por último expresó: “Esta diversidad que hoy se ve aquí es importante, la idea es aprender juntos, la ciencia tiene que acompañar y buscar respuestas junto con los productores”.
“Hoy se inicia un proceso entre la ciencia, los movimientos, los productores, los municipios, porque todos integramos el territorio y porque de este suelo lo esencial es un alimento sano”, concluyó.
¿Qué es la agroecología y porque es importante la transición a esta forma de producción?
La agroecología es una disciplina científica, un conjunto de prácticas y una construcción colectiva.
Como ciencia, estudia de qué forma interactúan los distintos componentes del agroecosistema, generando ideas y soluciones técnicas y tecnológicas.
Como un conjunto de prácticas, busca formas para optimizar la producción, de modo de garantizar la sostenibilidad ambiental.
Como construcción colectiva intenta dar respuesta a las modificaciones que la agricultura tradicional introduce en los ambientes, afectando no solo la tierra y el agua sino toda la biodiversidad que allí habita, incluyendo a los seres humanos.
De este modo, la agroecología promueve la justicia social y refuerza la viabilidad económica de distintas zonas rurales, al hacer hincapié en la necesidad de sistemas alimentarios socialmente equitativos en los que las personas puedan elegir lo que comen y cómo y dónde se produce.
En este camino, no solo resulta indispensable el conocimiento científico que dé respuestas a los requerimientos de la agroecología, sino también los agricultores familiares, que poseen el conocimiento práctico obtenido de la experiencia del hacer en territorio.
Por este motivo surgen los Nodos Territoriales Agroecológicos, que, en el norte del país, de la mano de la Universidad Nacional de Jujuy y diversos actores sociales, intentará crear una agenda común que permita la escalabilidad y permanencia de esta forma de producción, con la finalidad de fortalecer los saberes de la comunidad, generando no sólo espacios formativos, sino puntos de encuentro para el intercambio de estos saberes, vinculando a todos los actores.
Hoy, no es posible pensar la necesidad de alimentación, la salud y la gestión de los recursos naturales por separado.
La crisis ambiental en la que está inserto el planeta, sumada a la crisis económica y la injusta distribución de la riqueza, ocasionan que vastos sectores sociales no tengan acceso a lo mínimo e indispensable para subsistir.
La agroecología brinda herramientas para permitir la conexión entre la producción de alimentos, las personas y el planeta, tendientes a un cambio transformador, no sólo de las formas de producción, sino del estilo de vida de las personas.
Acabar con la pobreza y lograr el hambre cero, garantizando un crecimiento inclusivo y además gestionando de manera sostenible los recursos naturales del planeta, en el actual contexto del cambio climático y de pérdida de biodiversidad, solo será posible mediante enfoques integrales que respeten los derechos humanos.
Este es el objetivo del Nodo Agroecológico Territorial, la transición agroecológica, para conseguir sustentabilidad económica, medioambiental, social, nutricional, de salud y cultural, adaptada a los distintos contextos, donde la participación de todas las personas es indispensable.
