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Semana de Lucha contra la Muerte Súbita: Cuáles son los síntomas y los detalles para la prevención

El Dr. Alejandro Palazzo del servicio de cardiología del Hospital Pablo Soria, en diálogo con UNJuRadio 92.9 habló sobre los controles de prevención de muerte súbita, aconsejando poder alcanzar un compromiso social desde la realización de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) como maniobra de emergencia para salvar una vida.

En este marco manifestó: “la muerte súbita ocurre en un individuo que se conocía sano es decir, aquella persona que no tenía conciencia de la existencia de alguna enfermedad. No obstante motiva esta situación abrupta, la perdida de la vida que dependiendo el entorno en donde suceda puede ser recuperada. Por ejemplo si el paciente cuenta con alguien que sepa realizar RCP, puede ser revertida”.

Asimismo agregó que de acuerdo a la edad del paciente hay diferentes situaciones que pueden producirla. En una población de edad escolar, las arritmias pueden constituir una de las principales causas, por lo que es importante llevar a cabo el control del electrocardiograma anticipado para detectar si un paciente es vulnerable y tienen una predisposición a desarrollar una muerte súbita. “En caso de arritmias, al momento de ser evaluado puede suceder que este tipo de alteración sea intermitente y por ende no se encuentre documentado, por lo que hay que prevenir ciertos marcadores como el sentir de los latidos cardiacos por el niño sin relación con el ejercicio” comentó.

En cuanto a edades medias, entre 40 y 50 años, la principal causa de muerte súbita es la enfermedad coronaria, es decir el infarto que muchas veces se encuentra asociado a factores de riesgo como la hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo, obesidad o sedentarismo; mientras que en edades avanzadas, se produce de forma natural ya sea por la edad o bien una enfermedad asociada que concluye en el final de la vida de un sujeto.

Respecto al electrocardiograma previo como único control, expresó: “si se trata de un paciente de 30 años que realiza ejercicios de manera cotidiana y no posee ningún factor de riesgo, quizá resulte suficiente. Pero en aquel de 50 años que no realiza ningún tipo de control, cuya dieta es a base de carnes y frituras y además desconoce si es diabético, sin duda un electro no será insuficiente” sostuvo.

Es importante resaltar que “el hacer deporte una vez por semana sin un entrenamiento y control previo es más peligroso que no hacer nada ya que la actividad física debe ser extensiva en el tiempo y cotidiana” indicó.

En cuanto al Covid-19 explicó que todo aquel que haya sufrido esta enfermedad, debe de realizar un control clínico a posteriori. Además también está el efecto adverso a las vacunas. Se trata de un compromiso por parte de la población a entender que si sienten algo, sobre todo relacionado al corazón como palpitaciones o dolor en el pecho entre otros, se necesita un seguimiento individual de ese síntoma principalmente en individuos sanos, concluyó.

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Semana de Sensibilización y Prevención de la Muerte Súbita

La evaluación anual e integral de la salud de la persona es una de las formas de prevenir la muerte súbita, el control de los factores de riesgo, la detección temprana y el tratamiento oportuno de enfermedades son determinantes para contener la posibilidad de muerte súbita.

“La muerte súbita es aquella que ocurre sin una anticipación temporal que permita a la persona recibir pronta atención o llegar a un centro asistencial, es decir, el tiempo en que ocurren los síntomas es mínimo”, explicó Alejandro Palazzo, médico del Servicio de Cardiología del Hospital Pablo Soria y agregó que “se trata de un desenlace previsible en el que, generalmente, la persona no conoce su condición de salud previa”.

En la Semana de Sensibilización y Prevención de la Muerte Súbita, Palazzo detalló que este evento puede ocurrir en cualquier espacio y en personas de cualquier edad, aunque en este punto lo que cambia es la causa.

“La muerte súbita es el desenlace de una enfermedad. En personas jóvenes puede presentarse una predisposición a una arritmia cardiaca que es la principal causa de muerte en personas con buenas condiciones de salud; en personas de mediana edad la principal causa de muerte súbita es la enfermedad coronaria, es decir, el infarto que curre sin previo aviso lo que se asocia también a enfermedad cardiovascular, hipertensión arterial, diabetes, obesidad, sedentarismo, tabaquismo, todas situaciones que favorecen la presencia de otras enfermedades y que pueden tener como consecuencia la muerte súbita”, agregó.

En tanto, remarcó que “para el caso de la población infantil es muy importante la pesquisa, el control cardiológico que muchas veces con un electrocardiograma y el chequeo por parte del profesional puede identificar alguna problemática estructural o alguna patología eléctrica que predisponga a estos eventos”.

De este modo, en cualquier grupo etario, la detección temprana y el tratamiento oportuno son determinantes mientras el control de los factores de riesgo ayuda de gran manera a contener la posibilidad de muerte súbita.

¿Qué ocurre con la actividad física?

“Teniendo en cuenta a la persona que no realiza actividad física de manera periódica y que sí lo hace eventualmente una vez a la semana por ejemplo, como puede ser un partido de fútbol, este momento puede considerarse de riesgo, pudiendo desencadenar una situación de estrés en el organismo”, sostuvo Palazzo.

“Son de público conocimiento las fatalidades que han ocurrido en personas con buena condición de salud o que desconocen una enfermedad previa por lo que es fundamental el chequeo integral periódico y la capacitación continua de los equipos de salud para la detección precoz de una potencial predisposición de modo de generar interconsulta, seguimiento y tratamiento teniendo en cuenta no solo resultados óptimos de un electrocardiograma o ergometría, sino considerando antecedentes familiares y características particulares”, afirmó.

Cumpliendo con los controles periódicos de salud, la consulta debe ser inmediata en caso de:

Percibir los latidos cardíacos

Detectar molestias en el pecho

Presentar sensación de taquicardia sin relación con actividad física

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