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El Huevo y la Rosca de Pascua tuvieron un incremento «de casi el 100% respecto al año anterior»

Luis Cucchiaro, empresario panaderil de la ciudad de San Salvador de Jujuy dialogó con UnjuRadio y aseveró que debido a la inflación y al aumento de los insumos el Huevo y la tradicional Rosca de Pascua tuvieron un incremento del 100% con respecto al año pasado.

Uno de los productos que se consumen en Semana Santa es la tradicional Rosca, además de los huevos de Pascua, el pescado y las humitas.

La Rosca y el Huevo de Pascua tuvieron un incrementó «de casi el 100% respecto al año anterior» reveló el integrante del Centro de Industriales Panaderos.

En cuanto a los precios, Cucchiaro explicó que se hay Huevos de Pascua que oscilan entre los $800 y los $3000, según el peso. En cuanto a la Rosca de Pascua los precios rondan entre los $1.000 y $1.200.

El empresario mencionó que a pesar del aumento de los precios la gente se acerca, pregunta y compra para consumo personal o para obsequiar a la familia y amigos. Aclaró  que lo producido en una primera etapa se esta agotando por lo que tendrán que elaborar más huevos y roscas para satisfacer la demanda.

Por otra parte, Cucchiaro aseguró que ante el «fuerte» aumento de los insumos en el mes de febrero en las próximas semanas los integrantes del Centro de Industriales Panaderos se reunirán para «evaluar los costos», y de donde posiblemente saldrá un nuevo listado con los precios actualizados.

 

 

 

 

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Pascua 2022: “¡Dejemos entrar la paz de Cristo en nuestras vidas, en nuestras casas y en nuestros países!”

El Papa Francisco dirigió su mensaje pascual a los fieles de la ciudad de Roma y del mundo e impartió la Bendición Urbi et Orbi este Domingo de Resurrección, 17 de abril, desde el balcón central de la fachada de la Basílica de San Pedro.

“¡Dejemos entrar la paz de Cristo en nuestras vidas, en nuestras casas y en nuestros países!”, alentó el Santo Padre quien recordó que “ante los signos persistentes de la guerra, como en las muchas y dolorosas derrotas de la vida, Cristo, vencedor del pecado, del miedo y de la muerte, nos exhorta a no rendirnos frente al mal y a la violencia”.

En esta línea, el Pontífice pidió “¡Dejémonos vencer por la paz de Cristo!” porque “¡La paz es posible, la paz es necesaria, la paz es la principal responsabilidad de todos!”.

Después de celebrar la Misa por el Domingo de Resurrección y recorrer con el papamóvil para saludar a los miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro y la Vía de la Conciliación, el Pontífice pronunció su importante Mensaje de Pascua.

Al referirse a la actual guerra en Ucrania, el Papa pidió que “un nuevo amanecer de esperanza despunte pronto sobre esta terrible noche de sufrimiento y de muerte”.
 
“Que se elija la paz. Que se dejen de hacer demostraciones de fuerza mientras la gente sufre. Por favor, por favor, no nos acostumbremos a la guerra, comprometámonos todos a pedir la paz con voz potente, desde los balcones y en las calles, paz”, exhortó.
 
Luego, el Santo Padre dijo “llevo en el corazón a las numerosas víctimas ucranianas, a los millones de refugiados y desplazados internos, a las familias divididas, a los ancianos que se han quedado solos, a las vidas destrozadas y a las ciudades arrasadas. Tengo ante mis ojos la mirada de los niños que se quedaron huérfanos y huyen de la guerra”.
 
“Que los responsables de las naciones escuchen el grito de paz de la gente, que escuchen esa inquietante pregunta que se hicieron los científicos hace casi sesenta años: ‘¿Vamos a poner fin a la raza humana; o deberá renunciar la humanidad a la guerra?’”, indicó el Papa citando el “Manifiesto Russell- Einstein” del 9 julio 1955.
Sufrimiento de los niños
Además, el Santo Padre lamentó el sufrimiento de numerosos niños “que se quedaron huérfanos y huyen de la guerra” y añadió que “mirándolos no podemos dejar de percibir su grito de dolor, junto con el de muchos otros niños que sufren en todo el mundo: los que mueren de hambre o por falta de atención médica, los que son víctimas de abusos y violencia, y aquellos a los que se les ha negado el derecho a nacer”.
 
 
Además, el Papa Francisco reconoció que “en medio del dolor de la guerra no faltan también signos esperanzadores, como las puertas abiertas de tantas familias y comunidades que acogen a migrantes y refugiados en toda Europa”.
 
“Que estos numerosos actos de caridad sean una bendición para nuestras sociedades, a menudo degradadas por tanto egoísmo e individualismo, y ayuden a hacerlas acogedoras para todos”, afirmó.
 
Finalmente, el Santo Padre pidió “que el conflicto en Europa nos haga también más solícitos ante otras situaciones de tensión, sufrimiento y dolor que afectan a demasiadas regiones del mundo y que no podemos ni debemos olvidar”.
Fuente: Aciprensa

 

 

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